Hermosa y poderosa niña, a ti me someto para suplicarte que todas las personas de mi entorno vuelvan a confiar en mí. Tal vez no he sido una buena persona, he cometido muchos errores, pero he logrado cambiar gracias a tu misericordia y tus enseñanzas.
Soy un fiel devoto de ti y mi corazón es lo único que puedo darte para que puedas escucharme. ¡Oh señora mía! No me desampares en este complicado momento, solo quiero que me ayudes a fortalecer aquellos aspectos de mi personalidad en el que no soy muy agradable.
Espero que mi petición llegue a ti con celeridad y compasión, porque reconozco tu gran poder. Por favor Santa Muerte, ilumina mi camino y guía mis pasos para encontrar la confianza de esa persona y que nadie dude de mí. Solo contigo lograré ser una persona nueva y en quien todos puedan confiar.
¡Amen!