Santísima muerte que te manifiestas en mi vida, proteges y te haces presente en cada respiro de mi ser, con tu presencia mi vida se ha transformado y es momento de recibir todo lo que merezco en esta vida. Que la abundancia, salud, buenaventura, sabiduría y cuidado de tu parte se manifiesten hasta mis últimos suspiros.

Madrina, yo merezco lo mejor en esta vida y con tu divina bendición, sé que todo se me dará y estaré siempre bajo la luz de nuestro señor con quien me guiarás cuando llegue mi momento de que pueda entregarme en cuerpo y alma a nuestro padre divino.


Yo merezco, yo obtengo todo lo que anhelo y con la presencia de la madrina de los olvidados, todo en mi vida saldrá como siempre lo desee. ¡Amén!