Santísima muerte amada y temida, madrina y patrona, me acerco para pedirte clemencia, me han hecho un entierro y cada día estoy más desesperado. Respetuosamente te pido mi madrinita, que me escuches e intercedas para que la magia negra se aleje de mí.

Tú eres la madrina que hace justicia y aunque tu energía es dual, sabes mi madrinita bella que no merezco el mal que me desean y por ello, quiero pedirte que toda clase de entierros que hayan hecho a mi persona (dí tu nombre), sean anulados, desaparezca todo efecto y la alegría vuelva a mi vida.

Santa muerte noble y protectora, con todo respeto te pido que me anules este entierro y a partir de este momento, me encuentre protegido/a por tu divina fuerza y siempre poniendo a Dios ante todo y sobre todas las cosas en mi vida.
¡Amén!