Madrina de mi corazón, bendita santa muerte mi vida necesita un nuevo aliento y motivo para intentar alcanzar mis sueños. Mi querida niña, patroncita me entregó plenamente a ti y te prometo que te hablaré día a día pues eres quien se encarga de darme un nuevo motivo para vivir.

Santita, te amo y quiero pedirte que me permitas sanar mi corazón, limpiar y purificar mi alma para que pueda encontrar un nuevo brío que me permita estar bien, sano y lejos de todas las energías negativas, así como las envidias de la gente que me critica.

Por tu divino poder, mi querida santa muerte te pido que intercedas ante Dios nuestro señor Jesucristo que las cosas salgan bien y que finalmente haya sanado mi corazón por tu divina y hermosa presencia. 

¡amén!