Gloriosa Santísima Muerte,
mi niña blanca poderosa,
fiel amiga y compañera de camino
en quien confiamos en todos los momentos
de nuestra dura y difícil existencia,
y a quien todos tendremos la dicha 
de verte el último día de nuestra vida.
 
Tu que conoces los secretos de la fortuna, 
permite que la rueda gire con naturalidad 
hacia donde las causas justas señalen.

Permíteme participar de tu poder 
y llama para mi lo que te pido,
buena fortuna, abundancia y prosperidad.

Tu altar será testigo de la correspondencia 
que habré de tener para ti, 
poseedora de los grandes secretos 
de la suerte y la fortuna.


Aleja poderosa Señora 
con tu aliento y voluntad 
amenazas y peligros que se ciernan sobre mi, 
destierra al infortunio 
para que el brillo que tu luz confiera, 
llegue a los que lo necesitan.

Provéeme de buena suerte,
en azares y negocios,
que la fortuna asome a mi puerta,
y que en mi casa reinen 
la abundancia y la prosperidad.

Yo te lo agradecerá con ofrendas
y tendrás por siempre mi fidelidad.

Gracias fiel amiga y compañera

Mi Niña Blanca,
Mi Santa Muerte adorada.